CULTIVO DEL ALMENDRO II

CULTIVO DEL ALMENDRO II.

FLORACIÓN.

La época de floración tiene una gran importancia, influye directamente en la obtención de una buena cosecha, debido a la incidencia de 3 factores claves: la polinización, la lluvia y las heladas.


Polinización: variedades tradicionales autoincompatibles, por lo tanto resulta indispensable una polinización cruzada para producir una cosecha. Cada año la fecha de floración puede variar según las condiciones climáticas.

Lluvia: la lluvia impide el vuelo de las abejas, que son los agentes transportadores de polen. Las abejas desarrollan la mayor actividad cuando la temperatura está entre 15-16ªC. Tampoco realizan vuelo las abejas si el viento supera los 24 km/h.

Heladas: problema reincidente en muchas zonas del interior. La posición de la parcela también afecta a la incidencia de las heladas, por lo tanto hay que tener en cuenta la posición geográfica de la parcela. Para superar el problema se han buscado variedades de floración tardía.


PATRONES.

-       Franco de almendro: muy barato y compatible. Presenta un buen comportamiento en secano. Buena adaptación a suelos calizos y muy sensible a asfixia radicular.

-       Franco de melocotonero: se emplea en parcelas de regadío debido a que presenta una mayor tolerancia a la asfixia radicular. Algunos son resistentes a nematodos.

-       Híbrido de melocotonero x almendro: dan excelente resultado tanto en secano como en regadío. Son resistentes a la caliza, sufre menos asfixia y presenta muy buen vigor. Se propagan por estaquillado semileñoso.


PARTICULARIDADES DEL CULTIVO.

Diseño de plantación: Hay que tener en cuenta las condiciones ecológicas y edafológicas y el vigor de la variedad, tipo de mecanización, tipo de recolección y si el cultivo es en secano o en regadío.
Los marcos de plantación son 7,5 x 5,5 y 6 x 6.




Preparación del terreno: primero se deben eliminar los restos de monte bajo y de otras plantaciones. A continuación se realiza un desfonde profundo (70-90 cm) seguido de labores cruzadas además de aplicar abonado de fondo.
Tras la preparación del terreno se procede a la nivelación del mismo.

Abonado: el abonado es muy reducido en secano, realizándose en invierno y con aportación de nitrógeno durante el periodo vegetativo. Se aplicará 0,5-1 kg/árbol.
Deben realizarse análisis foliares para evaluar la evolución de los macro y micronutrientes ya que son frecuentes las carencias de cinc y los problemas de boro.


PODA.

El cultivo tradicional solo recibía la poda de rejuvenecimiento cada cierto número de años.
En la poda de formación se tendrá en cuenta el marco de plantación, la mecanización del cultivo y la entrada en producción de la variedad elegida.


La poda de formación suele realizarse en vaso, pero también puede realizarse en espaldera. Posteriormente se lleva a cabo una poda de regeneración ligera eliminando la madera muerta y los chupones.

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